La policía brasileña sigue investigando el escabroso asesinato del futbolista Daniel Correa Freitas, cuya autoría fue confesada por el empresario Edison Brittes Júnior, de 38 años.
El caso no ha dejado de arrojar detalles truculentos, desde que el pasado 27 de octubre el cadáver del volante de 24 años fuese encontrado casi decapitado y con los genitales mutilados en una rural cercana a Sao Jose dos Pinhais, una localidad en la periferia de la ciudad de Curitiba, en el sur del país.
Este jueves se presentaron a la policía civil de esa localidad, Ygor King, de 19 años, y David Willian da Silva, de 18 años, sospechosos de participar en la paliza y la muerte del jugador durante la fiesta de cumpleaños de la hija del empresario, Allana Brittes, de 18 años, recoge Globo.
Y el miércoles fue detenido Eduardo Henrique da Silva, el primo de la esposa del empresario, Cristiana Brittes, de 38 años, que según la investigaciones policiales estuvo en el coche en el que Daniel fue transportado hasta el matorral en el que lo dejaron abandonado.
Confesión
El empresario confesó hace días que mató al jugador en un arrebato, después de que este presuntamente intentara violar a su esposa en su habitación.
Tanto la esposa como la hija, también detenidas, confirmaron esa versión, pero el martes, el delegado Amadeu Trevisan desechó la posibilidad de que el jugador intentara violar a la mujer.
Versiones contradictorias
«No hubo intento de violación, sobre todo porque Daniel estaba con mucho alcohol en la sangre. Así que estaba muy borracho como para alcanzar a realizar una violación», dijo Trevisan en declaraciones divulgadas por la prensa local.